| Error o sagaz estrategia de mercadotecnia? |
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| Escrito por Federico Lira |
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Fue en 1987 cuando la industria de la música lanzó por primera vez los álbumes de Los Beatles en CD. El grupo vio la oportunidad de estandarizar su catálogo a nivel internacional escogiendo, para esto, las versiones británicas de sus lp`s y lanzarlos a todo el mundo en el formato compact disc. Desde su punto de vista, tenia sentido artístico ya que estos eran los discos original y deliberadamente planeados.
Arte de los primeros 4 álbumes lanzados en CD
Desde el punto de vista del consumidor también tenia sentido ya que los discos británicos traían más canciones que –por ejemplo- los norteamericanos, además de tener grandes diferencias en el orden de aparición de las melodías. (La unificación llego hasta 1967 con el Sargento Pimienta). Para hacer los hechos aun mas complicados o –Deliberadamente pensar en el mercado a futuro-, los primeros cuatro álbumes “Please, Please Me”, “With The Beatles” de 1963, “A Hard Day`s Night” y “Beatles For Sale” de 1964 fueron transferidos a CD con los masters ¡monoaurales! (sonido no estereo).
El punto supremo se dio con el disco “Yesterday… And Today” donde los Beatles aparecen vestidos de carniceros rodeados de muñecas decapitadas y pedazos de carne cruda (valor estimado en el mercado y con un poco de suerte $3,800 dlls.). Años después en la espesa era de las reediciones en formato CD hubo una pesada nostalgia entre los coleccionistas de discos por todas estas “interesantes” versiones, tanto americanas como inglesas, así como las versiones monoaurales y estereo. Viendo esto, para el 2004 a Capitol Records se le ocurrió la fascinante (y monetaria) idea de lanzar los primeros cuatro discos americanos “Meet The Beatles”, “Second Album”, “Something New” y “Beatles 65” pero con los mixes norteamericanos realizados por el ejecutivo Dave Dexter –quien, cabe decir, inicialmente rechazó a los Beatles para grabar en Capitol, mandándolos a Parlophone Records, la hermana menor de la compañía.
Estos mixes traían truco, ya que a este señor se le ocurrió la brillante idea de ponerle unas cuantas y ridículas capas de eco a las versiones originales, simulando un falso sonido estereo y cambiando el sentir de los álbumes.
Para las legiones de seguidores americanos, no importaba que estas versiones no sonaran tan bien, no fueran aprobadas por el grupo y ofrecieran menos por el valor del dinero. Estas eran las versiones con las cuales habían crecido y las querían en CD. Así que fueron realizados en formato de caja para la temporada navideña, conteniendo las versiones en mono y en estereo de cada álbum. Los fanáticos celebraron, ya que estos son artefactos históricos que merecen ser oficialmente realizados en CD, sonoramente es más brillante, mas llena que las ediciones del 87. La cosa es que no son los mixes que te hubieran gustado poner en el Ipod.
Aniversarios iban y venían, pero las remasterizaciones no llegaron sino hasta que se lanzó el video juego Rockband, el cual renovó el catalogo completo del grupo el 9 de septiembre del 2009, esto es, veintidós años después!
Intro para el juego Rock Band, animado por Paul Candeland.
La reedición corrige casi todos los problemas de los cd`s originales de 1987, el sonido y las portadas son mejorados. Así, todas las mezclas monoaurales y estereo finalmente ven la luz del día. Naturalmente es posible objetar algunos detalles de la presentación, particularmente la decisión de separar en dos cajas la música, una en monoaural y la otra en estereo, pero ambas cajas constituyen a los mejores Beatles y por mucho. También y sin objeciones, este es el mejor sonido de su música, robusta y rica, incluso los primeros rocanroles. Indiscutiblemente estas remasterizaciones sorprenden debido a su clara y profunda sonoridad y sin artificios.
Finalmente los Beatles son tratados como se merecen. -Pero hijo, a mis sesenta y siete años y ya cuando empiezan a faltar mis facultades auditivas es inútil comprar y disfrutar la cajita ¿no? |





Los Beatles fueron casi el único grupo en tener sus lp`s realizados en diferentes encarnaciones dentro de los Estados Unidos. Durante la parte álgida de la invasión británica –a mediados de los años 60-, era una práctica regular por parte de las compañías discográficas revolver las canciones entre los discos, ya sea para ayudar a promover los singles o para exprimir tanto producto como les fuera posible. Esto se realizaba sin el consentimiento de los artistas.



